En nuestro club de cine ‘Cinema Paradiso’ seguimos tratando el tema de los desplazados y refugiados, con el propósito de acercarnos a la realidad de millones de personas que han tenido que dejar su país de origen buscando una vida mejor.
En la última cita hablamos de la película Al otro lado, del director alemán de ascendencia turca Fatih Akin. Akin se dio a conocer en 2004 con Contra la pared, por la que recibió el Oso de oro a mejor director y mejor película en la Berlinale colocándose así en la cima del cine europeo.
Tanto en Contra la pared como en Al otro lado, se acerca a Turquía y se evidencia su obsesión por el tema del desarraigo, pero quizá en la segunda no llega a la calidad de la primera. Ambas producciones forman parte de una trilogía que dedica al amor, al mal y a la muerte. En Contra la pared hablaba del amor, en Al otro lado, de la muerte y en 2010, con Soul kitchen hablará del mal. Como él mismo afirmaba en una entrevista: "El amor es todo: paciencia, tolerancia, entrega. El mal, es justo lo contrario: ignorancia, racismo, poder. Y en medio, la muerte, no como final sino como ruptura y transformación."
Vamos a desgranar la película como lo hicimos en nuestro encuentro.
EL GUIÓN / LA HISTORIA

Akin es el artífice del guión quien contó con la ayuda del escritor mexicano Guillermo Arriaga, autor de guiones como Amores perros, Babel, y 21 gramos, historias caracterizadas también por las vidas entrecruzadas.
Akin recibió el Premio al Mejor Guión en Cannes así como el Primer Premio Lux, un galardón concedido por el Parlamento Europeo a las películas que con mayor acierto reflejan las diversas problemáticas que rodean al continente. En este caso, se plantean temas como la inmigración, la situación política de Turquía, etc.
La historia se puede resumir así:
“El viudo Alí Aksu, cuyo hijo Nejat es profesor de universidad, decide mantener una relación estable con Yeter, una prostituta de origen turco. Un enfrentamiento de trágicas consecuencias entre Alí y Yeter hará que Nejat se traslade a Estambul en busca de la única descendiente de la meretriz…
Una serie de encuentros, relaciones e incluso muertes pondrán en contacto las frágiles vidas de seis personas que sólo buscan el perdón y la reconciliación.”
El guión está claramente estructurado en tres partes. Vemos como las dos primeras se corresponden con dos historias que en ocasiones transcurren paralelas generando diversos encuentros o coincidencias. La tercera parte se corresponde con el desenlace, pero no queremos ser spoilers. Podemos decir que es un final en el que todo adquiere sentido, un final de esperanza y reconciliación. Un final abierto, como le gustan a Akin, porque como él mismo afirma: "La vida es así… No hay respuesta a todas las preguntas".
LOS PERSONAJES / LAS INTERPRETACIONES

Los protagonistas transitan por las calles, deambulan por la ciudad, pasan horas en vagones de tren, recortan distancias en coche, en barco, en avión, yendo de un país a otro, de la urbe al mundo rural, de la cercanía a la distancia. No se paran, ni por fuera ni por dentro.
Aunque no se trata de una película de desarrollo de personajes (no se profundiza en cada uno de ellos), gracias a leves pinceladas y matices, conectemos con ellos. Uno a uno:
Ali, el padre
Turco afincado en Alemania. Un hombre machista, a la vieja usanza. Pasional y temperamental.
Nejat, el hijo
Apenas se parece a su padre. Tranquilo, sosegado. Profesor de universidad pero no muy satisfecho con la vida que lleva en Alemania. Se siente más vinculado a Turquía.
Yeter
Ha dejado Turquía para ganarse la vida ejerciendo la prostitución en Alemania y poder así costear la educación de su hija.
Ayten
Cree, inocentemente, que su madre trabaja en Bremen en una zapatería.
En Turquía, es activista política y lucha reivindicando derechos sociales básicos. Una persona con carácter y determinación.
Lotte
Joven estudiante universitaria. Sensible, idealista y solidaria ante los problemas de los demás.
Sussane
La madre de Lotte. Una mujer dura, conservadora, una ex hippy descreída que tendrá que enfrentarse al fatal destino de su hija.
La actriz alemana Hanna Schygulla interpreta magníficamente este papel. Sin lugar a dudas, la mejor interpretación del film.
Todos los personajes coinciden en sus registros contenidos. Pese a la tensión y el dolor, apenas estallan en escenas emocionalmente fuertes. Los seis tienen la capacidad de convertir el dolor en una fuerza para vivir. No se quedan en la pena, se imponen seguir adelante, viviendo en nombre de los muertos. "Porque no hay algo más hermoso que transformar el dolor en vida" afirma Schygulla.
LA DIRECCIÓN

Atender a las vidas ajenas, empaparse de ellas y construir situaciones al límite es una constante en su obra. Comenta lo siguiente: "Siempre me interesaron los outsiders, aquellos que están fuera del camino. Tengo simpatía por las prostitutas, los homosexuales, los negros, indígenas, parados, noctámbulos, los sin papeles, los sin nada… todos esos seres que están siempre ahí, a tu lado".
En definitiva, nos encontramos antes un cine intenso, comprometido y crítico que nos muestra lo fatal que puede ser el destino, pero dejando la puerta abierta a la recuperación.
El día 4 de febrero, nuestro club de cine continuará con una nueva tertulia. En esta ocasión, estará dedicada a la película Frozen river, de Courtney Hunt, una nueva visión sobre el fenómeno de los desplazados que, en esta ocasión está ambientado en Norteamérica, entre Canadá y EEUU.
(Laura Aizcorbe)
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